jueves, 12 de noviembre de 2015

Salmo 3

"Puedo acostarme y dormir y despertar:
el Señor me sostiene.
No temeré al pueblo innumerable
que acampa a mi alrededor. "

En el Salmo 2 el poeta se preguntaba inquieto por que "se amontinaban los pueblos, y las naciones planeaban un fracaso". Tremenda cuestión que está en la experiencia histórica de cualquier pueblo y tal vez de cualquier persona. Pero a la que es difícil tratar de buscar respuesta. Tampoco lo pretende en Salmo que no es una enciclopedia de respuestas sino una colección de preguntas, de susurros y de gritos.

Sin embargo aquí se intuye que la práctica de la confianza le permite dormir tranquilo. Confianza, ¿pero en quien?. ¿En algo que está fuera de el?, ese sujeto que llama Dios, o en algo interno, en su propia mente que se aquieta a pesar de la inquietud.


Confianza que no disimula la realidad del peligro: "el pueblo innumerable que acampa a su alrededor", pero al aquietarse parece desactivarse esa amenaza potencial, ¿es algo real o producto de su mente?. ¿Cuál es el daño verdadero que puede hacerle ese enemigo ?. Tal vez esté ante una situación potencial de peligro, pero intuye que es sólo eso, una pura potencialidad, por eso, esa noche, dormirá tranquilo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario