"La incertidumbre nos hace vulnerables"
Los atentados de Paris y Bamako recientes han incrementado la sensación de vulnerabilidad, de incertidumbre, ante un enemigo oculto que utiliza el terror como arma para golpear. Ante el cual las sociedades se sienten indefensas, como si sus mecanismos de seguridad tradicionales fueran insuficientes.
Tradicionalmente el monopolio del ejercicio de la violencia lo tenia el Estado, y antes de eso los Reinos, los Imperios. Un Estado declaraba la guerra a otro , eso significaba que el otro Estado se convertía en enemigo, pero estaba localizado, estaba ahí delante, concretado en una fuerza de ejercito contra la que el primero se enfrentaba con su propio ejércíto.
La guerra era un juego de Estados, de ejércitos, y se seguía un protocolo, unas normas fijas, se declaraba la guerra, se conquistaba, se luchaba en pos de un objetivo concreto, se firmaba la paz, se retiraban las tropas, se canjeaban prisioneros....
Sin embargo los Estados no se pueden decir que hagan terrorismo, si bien si pueden fomentar grupos terroristas, por lo que estamos ante unas reglas de juego distintas. El terrorismo es un enemigo oculto, cuyo fin no es "vencer" al Estado (al menos en principio), sino provocar el terror, la incertidumbre, romper la sensación de seguridad, crear el caos en busca de un objetivo concreto.
El ejercicio del monopolio de la violencia, atribuido al Estado, significaba que sólo el estaba armado, a través de ejércitos "profesionales", los grupos "paraestatales" podían tener armamento, pero nunca en escala comparable al que tenían y usaban los Estados.
Sin embargo la liberalización de la industria de armamentos implicó que las mismas, a parte de llegar a otros paises, incluso a los mismos que un dia podían convertirse en enemigos, llegara también a esos grupos terroristas que, en base a ese arsenal adquirido podían practicar el terror. Los mismos Estados permitieron armar a ese enemigo que ahora les pone en jaque.
Siempre la seguridad ha sido un valor en precario, tenemos que partir del hecho que el otro va a respetar nuestra propiedad, nuestra vida, que alrededor nuestra hay un cinturón de seguridad, y como esa seguridad no la podemos garantizar nosotros mismos asume ese papel el Estado, y el derecho que establece limites "teóricos" que salvaguarda ese círculo de seguridad.
Ninguna sociedad es perfecta y no estamos libres de la violencia, en nuestras relaciones sociales hay una cierta dosis de incertidumbre y tenemos que lidiar con ella. Ciertamente el terrorismo la acentúa y con la sociedad global esa sensación puede ser exponencialmente aumentada creando una auténtica psicosis, no sólo el terrorismo, epidemias, catástrofes naturales....sus efectos son magnificados llegando a crear una sensación de pánico como si las bases del mundo que conocemos se estuvieran resquebrajando.